- No es obligatorio dejar la casa total y absolutamente limpia y ordenada para salir a disfrutar de un paseo con tu pareja o cualesquiera actividades que se te ocurran.
- Tu pareja no te debe "ayudar en las labores de la casa"; por el contrario, la casa, vuestro nidito de amor, es una corresponsabilidad en la que se comparte tanto el trabajo como las decisiones (las cosas se pueden hacer de otra manera a la que te enseñó mamá, y considera también que tu pareja tiene derecho a decidir sobre asuntos que piensas que son exclusivos de tu responsabilidad: umbral de limpieza, qué está ordenado y qué no, decoración etc..)
- Las labores del hogar se hacen más amenas si dichas decisiones se toman por acuerdo y tras negociaciones amistosas (y te recuerdo que en una negociación ceden todas las partes)
Nota: Este post es un homenaje a mi mujer que además de trabajar como una burra para su empresa, ha entendido, más o menos, todo esto
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