Nuestro querido presidente canario,
Paulino Rivero Baute, se ha cansado de decirnos que quería simplificar la Administración de la Comunidad Autónoma de Canarias. Así, nos lo contó en la campaña electoral, lo escribió en el programa electoral de Coalición Canaria y, una vez reelegido, lo ha vuelto a reiterar por todos lados.
A finales de 2011, el Gobierno de Canarias creó un comité de expertos para que se encargara de estudiar la distribución de competencias, recursos y personal de las administraciones autonómica, insular y municipal para, en función de las conclusiones de dicho estudio, elaborar propuestas y recomendaciones para la mejora y
simplificación de la Administración Canaria. Parecía pues que se tomaban la cosa en serio.
Sin embargo, cuando el presidente
Rivero modificó su estructura de gobierno para dar entrada a don
Fernando Ríos Rull, quien se quedó sin ninguna responsabilidad tras cesar como diputado nacional tras la disolución de las Cortes Generales. El
puesto elegido para este individuo fue el de Comisionado para el Desarrollo del
Autogobierno y las Reformas
Institucionales, es decir, lo ponía al timonear la nave de las reformas.
A este brillante comisionado para el
Autogobierno del Gobierno de Canarias, Fernando Ríos, durante su ponencia sobre el sistema electoral canario,
ha propuesto la
coexistencia de dos cámaras autonómicas "El único modelo que se podría aplicar en Canarias es el federal constituido por dos cámaras, destinada una a representar el territorio y otra a la población. Estas cámaras estarían situadas en las islas mayores (una en cada isla mayor) y las
representaciones de otra índole, en las islas menores. Con este modelo se eliminarían los pleitos insulares, ya que cada isla tendría su propia
representación y las islas mayores dependerían, políticamente, de las islas menores", declaró sin sonrojarse en unas jornadas de la Fundación
Centro de Estudios Canarios Siglo XXI. Es decir, la idea del principal responsable de la
simplificación de nuestra administración es la de crear una especie de senado canario. Abandonen cualquier esperanza de
racionalización.